“Advertencia
a los escritores: Llega un momento en el que un personaje hace o dice algo
sobre lo que no habías meditado. En ese momento está vivo y te deja el resto a
ti.”
Me río
cuando intentan entender la poesía, cuando buscan sentimientos o pensamientos
escondidos tras metáforas. Me río cuando cuentan el número de sílabas o el tipo
de rima. Me río porque creen que los escritores somos unos genios, que nos
pasamos horas intentando encontrar la palabra perfecta. Me río porque en
realidad no sabemos lo que hacemos, simplemente nos dejamos llevar.
En
ocasiones, cuando releo uno de mis textos que hace mucho tiempo escribí, me
sorprende encontrar referencias que nunca se me habían pasado por la cabeza.
Como si mi subconsciente manejase mis manos en lugar de ser yo quien lo
hiciese. Y qué fácil resulta a veces dejarse llevar…