“Me sentía
muy torpe. No sabía cómo llegar a él, dónde encontrarlo… ¡Es tan misterioso el
país de las lágrimas!”
“-En tu
tierra –dijo el principito- los hombres cultivan cinco mil rosas en un mismo
jardín… y no encuentran lo que buscan…
-No lo
encuentran –respondí.”
“Él no era
más que otro hombre de los cinco mil hombres que había. Pero yo le hice mi
amigo, y ahora es único en el mundo”
“Abrirás a
veces tu ventana, así… por placer… Y tus amigos se asombrarán al verte reír
mirando el cielo. Entonces les dirás: <<Sí, las estrellas siempre me
hacen reír>>, y ellos te creerán loco”
“Por la
noche mirarás las estrellas. No te puedo mostrar dónde se encuentra la mía,
porque mi casa es muy pequeña. Mi estrella será para ti una de las estrellas.
Entonces te agradará mirarlas a todas… todas serán tus amigas”
“Los mayores
nunca entienden las cosas a la primera, y es muy cansado para los niños tener
que explicárselas mil veces”
“Si vienes,
por ejemplo, a las cuatro, desde las tres comenzaré a ser feliz. Pero si vienes
en cualquier momento, nunca sabré a qué hora preparar mi corazón”
Esas
metáforas tan preciosas y grandes que se convierten en libros.