viernes, 1 de marzo de 2013

Stay


“El mundo cambia a diario. Cada día, al llegar la hora, anochece. Pero el mundo ya no es el mismo que el día anterior. Tú no eres el mismo que ayer”
En noches como ésta, en las cuales las cosas me obligan a pensarlas demasiado, escribo. En días en los que parece que nada puedo remediar, escribo. Sin embargo, cuando aparto el lápiz, ya no soy la misma que antes de plasmarlo todo en el papel. Algo evoluciona, siempre a mejor. A alguien capaz de ordenar sus pensamientos y saber con claridad lo que debe hacer. Antes: caos. Después: calma. Y de pronto los problemas no parecen tan complicados, las soluciones no se han escondido demasiado bien, la tristeza llora por el olvido, la música sigue sonando. Y no para. No frena. No disminuye. No calla. El silencio protesta, molesto. Intenta cortar la sonrisa que a punto ha estado de asomarse al balcón. Mañana será otro día.

No hay comentarios:

Publicar un comentario