domingo, 22 de junio de 2014

Que no se pierdan tus costumbres, el suave castañeteo de tus sonrisas. Que no se apague el fuego que te impulsa a despertar cada día. Que se mantengan firmes tus sueños, y más si me enredo entre ellos. Que no dejes de mirar nunca hacia arriba, aún cuando la gravedad te impulse hacia abajo. Que no se cierren todas tus puertas, todavía faltan promesas por vivir. Que te apagues una noche más deseando que no acabe. Que gires y gires sin ritmo, ni viento capaz de someterte. Que crujan con fuerza tus pasos, hallando nuevos caminos. Que hondee con fuerza el estandarte que impulsa tus latidos, porque nada ni nadie sabe, y esto lo afirmo, que me moriría por una existencia más contigo.

jueves, 5 de junio de 2014

Air

-Si pudieras ser cualquier cosa... cualquier cosa... deshacerte de todos esos sentimientos que no hacen más que dañar tu forma de querer, ¿qué serías? -me preguntó en uno de esos días en los que no se recuerda ni la fecha, ni el momento, tan sólo las palabras que perduran en el tiempo.
-Me gustaría... me gustaría ser aire. Comenzar mi vida como una burbuja, escondida dentro de mí para que nadie pudiera herirme. Y al observar toda la belleza y fragilidad de mi exterior, explotar. Desvanecerme de repente, sin que nada ni nadie pudiese llegar a extrañarme, pero al mismo tiempo formando parte de cada suspiro.
Ser aire. Y al abrirme, explotar.