jueves, 14 de marzo de 2013

C'est pas simple...


“Morir, dormir, nada más, y, con un sueño, decir que acabamos el sufrimiento del corazón y los mil golpes naturales que son herencia de la carne. Ésa es una consumación piadosamente deseable: morir, dormir, quizá soñar: sí, ahí está el tropiezo, pues tiene que preocuparnos qué sueños podrán llegar en ese sueño de muerte, cuando nos hayamos desenredado de este embrollo mortal”
“Muchas tardes, al finalizar las clases, clavaba sus ojos en el muro que daba al exterior, como esperando que su madre estuviera al otro lado para llevarla a casa”

No hay comentarios:

Publicar un comentario