Podría decir, por ejemplo, lo tentador que me resulta ahora mismo tu cuello.
Podría describirte, si me dejas, las mil maneras que usaría para que mañana amanecieras con un rastro de ojeras y que el rastro componga mi nombre, como si señalase la causa de tanto desorden en tus noches...y la razón por la que despertar con el pelo alborotado y una sonrisa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario