lunes, 18 de noviembre de 2013

No me gusta demasiado la Navidad porque me recuerda a familia unida, a pasado, a las notas de un piano en el tocadiscos, a "ho, ho, ho!" disfrazados de mentira. No me gusta porque me recuerda todo lo que un día tuve, y que hoy no puedo tener. La imagen de un árbol navideño me trae el olor a adornos húmedos de polvo, encerrados en su caja hasta que llega el día. Yo me pregunto si no se sentirán contrariados los pobres adornos... Se les ignora un año entero para que durante 15 días pasen a ser el alma de la fiesta. Lo mismo ocurre con los villancicos, los regalos... todos esos detalles que sólo surgen en fechas señaladas, en esos días en los que todo el mundo piensa "¡voy a ser detallista!". En realidad no saben que no lo son, que no pueden serlo si se limitan a unos cuantos días al año.

sábado, 9 de noviembre de 2013

A medida que vas creciendo comienzas a preguntarte cómo eres, cómo serás, cómo has sido hasta este momento. Empiezas a analizar cada uno de tus gestos, tus sonrisas, tus palabras e incluso el contorno de tus pensamientos.
Intentas decidir si tu forma de pensar está bien o está mal… rectificas, erras y vuelves a levantarte para intentarlo de nuevo. Lo bueno es que siempre hay segundas oportunidades; aunque no las veas, están ahí. Tú destrozas la piedra de tanto chocar con ella, pero nunca importa. Al menos amanece ¿no? Tú tratas de leer el pensamiento de la gente, entender cómo piensan, por qué se empeñan en seguir a un líder, da igual lo que diga, da igual lo que piense. Ellos lo siguen porque, en el fondo, están perdidos, y necesitan que alguien les muestre lo que deben pensar, lo que deben sentir.

Intentar cambiar tu forma de ser para que te vean más fuerte, más inquebrantable, es casi tan malo como ser una copia.

lunes, 5 de agosto de 2013

No hay peor sentimiento que la impotencia. Ver cómo cosas ajenas a ti se llevan la sonrisa de tu familia, de tus amigos... y no poder hacer nada más que sentarte con los brazos cruzados a esperar que todo pase, que el tiempo vuele, que el cronómetro corra... Porque todo se soluciona con el tiempo, ¿no?
Ya, pero ¿si no me da la gana de no hacer nada? Solucionar cualquier tipo de problema, arrancar carcajadas. No puede ser tan difícil..

domingo, 26 de mayo de 2013

“Advertencia a los escritores: Llega un momento en el que un personaje hace o dice algo sobre lo que no habías meditado. En ese momento está vivo y te deja el resto a ti.”
Me río cuando intentan entender la poesía, cuando buscan sentimientos o pensamientos escondidos tras metáforas. Me río cuando cuentan el número de sílabas o el tipo de rima. Me río porque creen que los escritores somos unos genios, que nos pasamos horas intentando encontrar la palabra perfecta. Me río porque en realidad no sabemos lo que hacemos, simplemente nos dejamos llevar.

En ocasiones, cuando releo uno de mis textos que hace mucho tiempo escribí, me sorprende encontrar referencias que nunca se me habían pasado por la cabeza. Como si mi subconsciente manejase mis manos en lugar de ser yo quien lo hiciese. Y qué fácil resulta a veces dejarse llevar…

miércoles, 3 de abril de 2013

Don't grow up


“Es duro pensar en crecer cuando justamente estás haciéndolo. Es duro saber lo que quieres. A veces hay tantas voces en tu cabeza que es difícil saber cuál es la tuya”
El futuro me dice cada noche que tiene ganas de verme, que cuenta los días para que estemos juntos. Yo no le contesto los mensajes, no le saludo si le veo por la calle y, por supuesto, no me cito con él. Pero siempre me encuentra.

Read me


“Tener en los ojos el deseo de mirar. Tener en los zapatos las ganas de marchar. Y quedarse… prisioneros de un mundo que sólo nos deja soñar”
No conozco otra forma de escribir que no sea desde el interior. Todas y cada una de las historias tienen su parte real, aunque hablen de dragones, de princesas que esperan en sus torres o de niños que escapan volando hacia un país donde crecer está prohibido.
Todo escritor mira dentro de su vida antes de coger el bolígrafo. Si no está contento, crea un mundo nuevo, perfecto, utópico. Si lo está, entonces las historias suelen ser reales, con sentimientos palpables que no se pierden en bocas ajenas como palabrería.
Aunque resulte extraño, lo imposible se hace alcanzable si se sueña. Porque los sueños son el comienzo de las posibilidades. Sin embargo, hay sueños en los que algunos se sumergen demasiado hondo, tanto que la realidad a veces se confunde, se entrelaza con aquellos pensamientos que parecen pasajeros, que no están para quedarse, pero que sin querer pulsan ese botón. Y entonces todo cambia.
El curso de los pensamientos suele ser verdadero. Si al leer algo, te pierdes y no consigues encontrarle el sentido, significa que el autor está confuso.
Al leer cualquier texto, le estás leyendo la mente al que lo escribe.

jueves, 28 de marzo de 2013

Le petit prince


“Me sentía muy torpe. No sabía cómo llegar a él, dónde encontrarlo… ¡Es tan misterioso el país de las lágrimas!”
“-En tu tierra –dijo el principito- los hombres cultivan cinco mil rosas en un mismo jardín… y no encuentran lo que buscan…
-No lo encuentran –respondí.”
“Él no era más que otro hombre de los cinco mil hombres que había. Pero yo le hice mi amigo, y ahora es único en el mundo”
“Abrirás a veces tu ventana, así… por placer… Y tus amigos se asombrarán al verte reír mirando el cielo. Entonces les dirás: <<Sí, las estrellas siempre me hacen reír>>, y ellos te creerán loco”
“Por la noche mirarás las estrellas. No te puedo mostrar dónde se encuentra la mía, porque mi casa es muy pequeña. Mi estrella será para ti una de las estrellas. Entonces te agradará mirarlas a todas… todas serán tus amigas”
“Los mayores nunca entienden las cosas a la primera, y es muy cansado para los niños tener que explicárselas mil veces”
“Si vienes, por ejemplo, a las cuatro, desde las tres comenzaré a ser feliz. Pero si vienes en cualquier momento, nunca sabré a qué hora preparar mi corazón”
Esas metáforas tan preciosas y grandes que se convierten en libros.