domingo, 1 de enero de 2017

365

Las sillas en la mesa antes siempre llenas sin ya razón de sí.
La botella de champán que siempre terminaba vacía y que ahora reposa en la nevera.
Los días envueltos en papel de regalo. Los mismos que en la otra punta del mundo conllevan una jornada intensa de tormento.
Los árboles a los que se les ha prohibido seguir creciendo.
Las sonrisas falsas, sin más excusa que el final de otros 365 días.
El estruendo propio de las canciones que sólo se escuchan en esta época del año (porque si sonaran todos los días, aumentaría el porcentaje de suicidios).
Toda esa parafernalia barata con la que se forran las grandes empresas.
El niño que se queja de que este año sólo ha tenido diez regalos.
El otro niño que no se queja porque no sabe lo que esa palabra significa. 
Y ahora preguntadme por qué no me gusta la navidad. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario