“Sólo crea
algo nuevo y perdurará, y será tuyo ante el mundo, ante ti, y podrás mirarlo,
escucharlo, leerlo, tocarlo… y sabrás un poco más de ti”.
El arte
nace, no se hace. Fluye cuando ves moverse una estrella que antes ni siquiera
estaba ahí. Aparece al hacerlo las primeras amapolas. Se estremece si ve que me
miras. Regala sonrisas sin que tú las pidas.
El arte no
es un cuadro, ni un libro, ni un edificio gigante. El arte es el hueco de tu
cuello, ese hueco perfecto para acurrucarse; es cada una de las veces que me
dices “hola”; es cada canción que te gusta, cada cosa que tocas, cada mapa que
nos conduce a perdernos, cada sombra que nos ofrece un rascacielos; es varios
“sí” y pocas veces “no”; es esa nube que brilla porque no debería estar ahí; es
un “te quiero” y un “ y yo”.
El arte gira
y baila porque nosotros lo moldeamos, a veces es tan fácil que parece que
jugamos. No entiende de palabras, ni de melodías, el único sonido que comprende
es el de tu risa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario