miércoles, 6 de febrero de 2013

World's end


“Qué raro cuando no estamos distraídos, cuando no tenemos tanta prisa, cuando sabemos detenernos. Y sonreír. Y comprender. Y cerrar los ojos. Y notar incluso los segundos que corren por nosotros. Y saber vivirlos todos a fondo. Y saborearlos con una sonrisa, con preocupación, con esperanza, con deseo, con claridad, con cualquier duda. Pero saborearlos. Saborearlos a conciencia”
Saber qué botón accionar. Qué cable cortar. Qué sentimiento revivir. ¿Rojo o rosa? Ambos. ¿Fútbol o muñecas? Ninguno. ¿Hawaii o Australia? El mundo entero.
Y un día, de repente, sin ninguna razón o motivo, abres los ojos sonriendo. Hasta te asustas, pero sonríes. Porque todo está por llegar, nada queda atrás. Comprendes que el fin del mundo no tiene una fecha marcada. El fin del mundo es cada día que comparto con los que quiero. El fin del mundo se halla en un bonito amanecer o un “¿vamos a desayunar por ahí?”, tras una noche que no quiere terminar.
El fin del mundo está en ser feliz. Y yo tengo poderes mágicos para conseguir que la gente lo sea. ¿No me crees?
Espera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario