miércoles, 3 de abril de 2013

Read me


Tener en los ojos el deseo de mirar. Tener en los zapatos las ganas de marchar. Y quedarse… prisioneros de un mundo que sólo nos deja soñar”
No conozco otra forma de escribir que no sea desde el interior. Todas y cada una de las historias tienen su parte real, aunque hablen de dragones, de princesas que esperan en sus torres o de niños que escapan volando hacia un país donde crecer está prohibido.
Todo escritor mira dentro de su vida antes de coger el bolígrafo. Si no está contento, crea un mundo nuevo, perfecto, utópico. Si lo está, entonces las historias suelen ser reales, con sentimientos palpables que no se pierden en bocas ajenas como palabrería.
Aunque resulte extraño, lo imposible se hace alcanzable si se sueña. Porque los sueños son el comienzo de las posibilidades. Sin embargo, hay sueños en los que algunos se sumergen demasiado hondo, tanto que la realidad a veces se confunde, se entrelaza con aquellos pensamientos que parecen pasajeros, que no están para quedarse, pero que sin querer pulsan ese botón. Y entonces todo cambia.
El curso de los pensamientos suele ser verdadero. Si al leer algo, te pierdes y no consigues encontrarle el sentido, significa que el autor está confuso.
Al leer cualquier texto, le estás leyendo la mente al que lo escribe.

jueves, 28 de marzo de 2013

Le petit prince


“Me sentía muy torpe. No sabía cómo llegar a él, dónde encontrarlo… ¡Es tan misterioso el país de las lágrimas!”
“-En tu tierra –dijo el principito- los hombres cultivan cinco mil rosas en un mismo jardín… y no encuentran lo que buscan…
-No lo encuentran –respondí.”
“Él no era más que otro hombre de los cinco mil hombres que había. Pero yo le hice mi amigo, y ahora es único en el mundo”
“Abrirás a veces tu ventana, así… por placer… Y tus amigos se asombrarán al verte reír mirando el cielo. Entonces les dirás: <<Sí, las estrellas siempre me hacen reír>>, y ellos te creerán loco”
“Por la noche mirarás las estrellas. No te puedo mostrar dónde se encuentra la mía, porque mi casa es muy pequeña. Mi estrella será para ti una de las estrellas. Entonces te agradará mirarlas a todas… todas serán tus amigas”
“Los mayores nunca entienden las cosas a la primera, y es muy cansado para los niños tener que explicárselas mil veces”
“Si vienes, por ejemplo, a las cuatro, desde las tres comenzaré a ser feliz. Pero si vienes en cualquier momento, nunca sabré a qué hora preparar mi corazón”
Esas metáforas tan preciosas y grandes que se convierten en libros.

martes, 26 de marzo de 2013

Never say goodbye


-Ayer hablé con Peter.
-¿En serio? ¿Y qué te ha dicho?
-Está muy enfadado.
-Le extraño tanto… Las noches despejadas, siempre me quedo mirando ese extraño fulgor que despiden las estrellas –hizo una pausa-. ¿Qué nos dijo él aquel día? La segunda estrella…
-La segunda estrella a la derecha y todo recto hasta el amanecer.
-Sí. No me resulta fácil encontrarla. Ni siquiera estoy segura de que lo haya conseguido una sola vez. Pero…
-¿Crees que estaba enfadado porque estamos creciendo?
No contestó. Porque ni ella ni nadie sabía cuándo se empezaba y cuándo se paraba de crecer. Sin embargo, cada noche, cuando sus padres la acuestan, ella se inclina sigilosa hacia la ventana y la mantiene abierta.
Por si acaso.

martes, 19 de marzo de 2013

Neverland

-Juguemos a algo. Es muy muy sencillo. ¿Tienes una moneda? Gracias. Yo lanzaré esta moneda al aire. Si sale cara, gano yo, y tienes que cumplir todas las promesas. Si sale cruz, ganas tú, y no sé qué deseo quieres pedir, pero lo haré sea cual sea.
Cruz ganó. Y él deseó no olvidarse jamás de ella.
Y se cumplió. No la olvidó. Pero ahora, cada domingo por la mañana (los domingos por la mañana sin ella son horribles) aprieta esa moneda con fuerza. Como cerciorándose de que vaya a donde vaya, está atado a esa cruz.

jueves, 14 de marzo de 2013

C'est pas simple...


“Morir, dormir, nada más, y, con un sueño, decir que acabamos el sufrimiento del corazón y los mil golpes naturales que son herencia de la carne. Ésa es una consumación piadosamente deseable: morir, dormir, quizá soñar: sí, ahí está el tropiezo, pues tiene que preocuparnos qué sueños podrán llegar en ese sueño de muerte, cuando nos hayamos desenredado de este embrollo mortal”
“Muchas tardes, al finalizar las clases, clavaba sus ojos en el muro que daba al exterior, como esperando que su madre estuviera al otro lado para llevarla a casa”

viernes, 8 de marzo de 2013

Look back


Aunque pase el tiempo y nos distanciemos de alguien, siempre habrá una parte de esa persona que seguirá siendo nuestra, solamente por compartir un pasado mutuo. Hay instantes que llevan nombre grabado. Y ésos ni se pueden borrar, ni se pueden olvidar.
Los kilómetros simbolizan una distancia física, pero los recuerdos pueden mantenerte unido a alguien para siempre.
No importa lo que venga, con todo lo que hemos pasado juntos. 

viernes, 1 de marzo de 2013

Stay


“El mundo cambia a diario. Cada día, al llegar la hora, anochece. Pero el mundo ya no es el mismo que el día anterior. Tú no eres el mismo que ayer”
En noches como ésta, en las cuales las cosas me obligan a pensarlas demasiado, escribo. En días en los que parece que nada puedo remediar, escribo. Sin embargo, cuando aparto el lápiz, ya no soy la misma que antes de plasmarlo todo en el papel. Algo evoluciona, siempre a mejor. A alguien capaz de ordenar sus pensamientos y saber con claridad lo que debe hacer. Antes: caos. Después: calma. Y de pronto los problemas no parecen tan complicados, las soluciones no se han escondido demasiado bien, la tristeza llora por el olvido, la música sigue sonando. Y no para. No frena. No disminuye. No calla. El silencio protesta, molesto. Intenta cortar la sonrisa que a punto ha estado de asomarse al balcón. Mañana será otro día.