El final de la película que nunca terminé de ver por no esperar una visita inesperada.
La hucha que no alcanzó el objetivo de su origen.
La mandala del río Yamuna que se extravió junto con mi cartera de Rennes.
Los estribillos que jamás replicaron en mis oídos.
La hoja seca de mi infancia, perdida dentro de un libro con localización olvidada.
El libro que abandoné en la página 57; el mismo que me habría sorprendido en la página 59.
Las casualidades en las que traté de hallar causas.
El café más rico del mundo. El café más rico del mundo frío.
Todas las palabras que no se me ocurrieron en el momento oportuno. Todas esas que se me ocurren ahora.
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