martes, 11 de octubre de 2016

Un café con sal.
Pantalones largos en la playa.
Un atardecer que nadie contempla.
Dos que se miran y no sonríen.
El charco inmóvil al llover.
Que nos queramos más de espaldas que de frente.
Que estas seis frases -ahora siete- sean las únicas que me permita mi mente escribir en el día de hoy.
Todo lo anterior es tan contradictorio que hasta duele leerlo. Pero, a veces, todo lo anterior sucede.

No hay comentarios:

Publicar un comentario