lunes, 7 de noviembre de 2016

Winter

´Creo que hay pocas sensaciones tan reconfortantes como pasear por una ciudad que acaba de ser acariciada por la lluvia. Todo es diferente sin cambiar en absoluto. Hasta tú lo eres. También tú te renuevas, de alguna manera, con la lluvia. Sobre todo al observarla caer a través del cristal. O cuando te moja, cuando te cala hasta los huesos, para llegar a casa y quitarte los zapatos nada más entrar, y que alguien aparezca de pronto con una toalla, y que la ropa vuele y la toalla también, y que de pronto te olvides de que estás helada. Porque ya no lo estás.

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